El producto fue agregado correctamente
Blog > Especiales > La gauchesca cyberpunk
Especiales

La gauchesca cyberpunk

Clics Modernos, la muestra de autores jóvenes menores de 30 años que lleva adelante Mariano Vespa, nos trae hoy a Michel Nieva, autor de ¿Sueñan los gauchoides con ñandúes eléctricos?

Por Mariano Vespa (@siskador)

“Ver lo trágico desde lo cómico: rasgo creativo central en la poesía gauchesca. (...) La parodia establece una relación cómico-imitativa con el con el modelo al que caricaturiza en sus pretensiones de perfección.” El análisis que plantea Leónidas Lamborghini a propósito de los autores más representativos de la poesía gauchesca, como Hernández, Ascasubi, Bartolomé Hidalgo o Estanislao Del Campo, en Risa y tragedia en los poetas gauchescos, también puede aplicarse a cada una de las reescrituras del género.

En el libro ¿Sueñan los gauchoides con ñandúes eléctricos?, Michel Nieva (Buenos Aires; 1988) se hace eco de la tradición para distosionarla: en el relato inaugural, honómino al volumen, el protagonista decide comprarse un gauchoide para que le ayude con las tareas domésticas. A diferencia de los Nexus 6 de Dick, el gauchoide Don Chuma niega su carácter utilitario con un tajante “¡Habría preferido no hacerlo!”. Que el modo de disciplinamiento a este gauchoide díscolo sea la picana y la sodomía traza un arco narrativo que vincula a Nieva con Lugones y Osvaldo Lamborghini. En esa gran biografía sobre el menor de los Lamborghini, Ricardo Strafacce considera que en el fraseo de O.L. hay una musicalidad gauchesca evidente (“Laceraba la dulce entraña/maternal/la dulce tripa que lo contenía/que no podía/vomitar"). Que el libro de Nieva empiece con la cita “¡El país argentinoide!”, no solo tiene que ver con una referencia directa, sino que también habla de un modo de leer la literatura contemporánea. Vale recordar aquella frase que Lamborghi le escribió a Tamara Kamenszain y que inauguró La librería argentina, de Héctor Libertella: “La Argentina no es ni una raza ni una pura nacionalidad, sino puro estilo y lengua”. En sus respuestas, Michel Nieva deja entrever que esa también es su preocupación.

a

Nuestra generación está leyendo con mucha atención a Lamborghini. ¿Qué sucede en tu caso? ¿Qué es lo más valioso de su obra?

─A Lamborghini, como la mayoría de los lectores de nuestra generación, llegué a través de César Aira. Una cuestión generacional no menor a destacar es que cuando quise leerlo sus libros estaban agotados o se vendían para coleccionistas a precios siderales. Así que fui haciendo una lectura muy fragmentaria (como, paradójicamente, también lo es su obra) de lo que encontraba en bibliotecas y en Internet mientras, de a poco, iba comprando cada vez que aparecían por Mercado Libre, como joyas, esas ediciones de Sudamericana con prólogo de Aira. La primera vez que leí "El fiord" pensé: para escribir este cuento, Lamborghini se inspiró en el Nunca más. Después me fijé las fechas y mi lectura no cerraba porque "El fiord" es de 1973, once años anterior. Después imaginé que el Nunca más tal vez podía estar inspirado en "El fiord". Ninguna de las dos posibilidades cerraba, pero esta "técnica del anacronismo deliberado y de las atribuciones erróneas" me hizo reflexionar sobre la potencia que hay en Lamborghini para desplazar los discursos de la violencia política. En él hay una parodia de esos discursos, de esa jerga, que en general es acartonada, políticamente correcta, lacrimógena, y que se usa para los fines más espurios (pactamos con Chevron en honor a los 30.000 compañeros detenidos desaparecidos, etcétera). En Lamborghini hay una denuncia de esos discursos panfletarios de denuncia.

En el final alternativo de Sueñan… los gauchoides se organizan en grupos guerrilleros. En un momento, Don Chuma no está: no se sabe si se exilia o lo desaparecen. Se me ocurre que esta distorsión puede leerse como una crítica a la recurrencia a las novelas que tematizan la última dictadura. ¿Cuál es tu postura en ese caso?

─Me parece que hubo un cambio desde la vuelta a la democracia a la apropiación que hizo el kirchnerismo de la dictadura. Indudablemente, el juicio a los militares y otras políticas de derechos humanos fueron de lo mejor que dejó este período, pero al mismo tiempo hubo una institucionalización del tema, de lugares comunes que se cristalizaron en libros, consignas, películas de propaganda financiadas por el Estado. De pronto, todos los desaparecidos son kirchneristas y dieron su vida por el glifosato y las multinacionales que ensamblan acá sus productos. Eso hace que no se pueda tratar el tema de la misma manera que en los ochenta o en los noventa. Ni muerto has perdido tu nombre, de Gusmán, por ejemplo, me parece una excelente novela sobre la dictadura, pero ya no se puede escribir así sobre el tema.

En el prólogo a La última gauchada, Gonzalo León da cuenta de algunos ensayos que se inscriben en la idea de que en la narrativa contemporánea hay un regreso a la gauchesca. A propósito de tu libro, León dice "que el presente solo puede ser visto con los ojos del pasado y del futuro". ¿Cómo operó en vos esa tradición?

─Primero estuvo la idea de mezclar arbitrariamente dos géneros (gauchesca y ciencia ficción) a partir de una palabra que inventé divagando: "gauchoide". Después, fue muy importante el libro de Ludmer, El género gauchesco, cuya tesis principal es que mientras el Estado se apropió del cuerpo del gaucho para el servicio militar, la literatura se apropió de su voz. Me pareció una idea muy potente, porque se podía trasladar a otras figuras de la historia y la literatura argentinas, como el "cabecita negra" o el "desaparecido". Quería escribir no sobre la voz sino sobre ese cuerpo que está eliminado de la representación, y que por estar eliminado retorna deformado. Personalmente, me interesa mucho el concepto de "lo inhumano", qué pasa con los cuerpos que no se consideran humanos. Creo que con estas figuras aparece un poco ese problema. A partir del mito de que hay algo argentino, la gauchesca inventa costumbres, paisajes y personajes que no existían en Argentina. Borges decía que en el Corán no hay camellos porque no necesita incluirlos para declarar que es un libro musulmán. La gauchesca en cambio está plagada de lugares y expresiones comunes, y Osvaldo Lamborghini juega un poco con esos estereotipos en su poesía. La gauchesca es un tópico de nuestra tradición; todos los escritores argentinos, al plantearse si cargaban con algo propio, tuvieron que lidiar con ese género, por eso no es raro que para discutir con los precedentes se planteen nuevas versiones de la gauchesca. Por otro lado, para un autor del siglo XXI que quiere acuñar su propio estilo, volver al siglo XIX también puede ser una manera de eludir o disimular influencias más cercanas y poblemáticas.

─Eso de trabajar con lo inhumano se ve en otro de los relatos, donde Sarmiento es un zombi.  ¿Cómo surgió ese efecto?

─El cuento “Sarmiento Zombi” surge de una librería que realmente existió en Junín y Riobamba, que en la entrada tenía un cartel que decía EN ESTA LIBRERÍA EL PRESIDENTE DE LOS ARGENTINOS SIGUE SIENDO DOMINGO F. SARMIENTO. La dirigía Ernesto Romano, un librero y sarmientólogo que aseguraba haber leído más de cien libros inéditos de Sarmiento, a partir de los cuales planeaba un Diccionario de la Locura en Sarmiento. Decía por ejemplo que algunos de los temas recurrentes en esos tomos inéditos eran los enanos de circo, el chamanismo, los estados sonámbulos, la necrofilia, el opio, y otras curiosidades que ya no recuerdo.El cuento es un poco una versión ficcional de ese lugar y ese librero increíbles y un modesto homenaje a lo que yo creó que fundó Sarmiento, que llamo CePAD (Ciencia Política Argentina Delirante). Sarmiento fue Presidente de la República y tiene libros de teoría política más descabellados que una novela de César Aira. Mi preferido es "Argirópolis", en donde propone un país llamado Estados Unidos del Plata, cuya capital sería la isla Martín García y que estaría conformado por Uruguay, Paraguay y el litoral argentino. Que la capital fuera Martín García se explicaba en que la geografía de esa isla era similar a la de Venecia, semejanza que cambiaría nuestra idiosincracia por la de los gondoleros y pintores venecianos. Sobre delirios como ese están sentadas las bases de nuestra patria, al mismo tiempo que el CePADismo se prolonga tristemente en nuestra política y felizmente en libros de autores como Arlt, Copi, Gamerro, Laiseca, entre otros. Mi idea con “Sarmiento Zombi” era escribir un cuento CePADista sobre el 2001.

¿Leés a tus contemporáneos? ¿A quién recomendás?

─Porque es muy difícil publicar para la mayoría de los escritores menores de treinta años, gran parte de la producción circula oralmente en slams, recitales, fiestas, orgías, brunchs y otros tipos de tertulias públicas. Me gusta lo que leí y escuché de Fernando Bogado, Juan Xiet y Sebastian Goyeneche.

─ ¿Estás por publicar algo, o en algún proyecto de escritura?

─Si los astros se alinean este año sale por Nulú Bonsái una traducción que hice de los Fragmentos de Heráclito. También va a salir un cuento en una antología armada por Gonzalo León. En el 2013 me fui a repetir, solo y a dedo, el viaje que hizo Mansilla cuando escribió Una excursión a los indios ranqueles y estoy escribiendo una novela de ciencia ficción sobre esa experiencia, que espero terminar algún día.

a

Un fragmento de “Sarmiento Zombi” leido por su autor.

Librería

 

Artículos relacionados

Miércoles 16 de diciembre de 2015
Con el foco en los lectores

En la semana de festejos por los diez años de Eterna Cadencia, presentamos la entrevista a Gabriela Adamo, directora ejecutiva de la Fundación Filba.

Martes 15 de diciembre de 2015
"Editar es un modo de intervenir en los debates"

Continuando el dossier de edición en la Argentina, presentamos a Leonora Djament, directora de Eterna Cadencia Editora: “El catálogo es el contexto que da la mayor parte de las respuestas”, dice.

Martes 15 de diciembre de 2015
Copypaste

Un nuevo autor joven se presenta en la sección "Clics Modernos".

Miércoles 09 de diciembre de 2015
“Que más autores argentinos encuentren lectores en el extranjero”

Victoria Rodríguez Lacrouts está a cargo del área de Letras de la Fundación TyPA, que organiza la Semana de Editores, en la que editores del extranjero se ponen en contacto con la producción literaria argentina. Una nueva entrega del dossier de editores.

Martes 24 de noviembre de 2015
"El verdaderamente importante es el autor"

Adriana Hidalgo es directora de la editorial que lleva su nombre y quien fuera distinguida con el Premio Konex de Platino a la labor editorial de la década en 2014. “No me gusta nada que haya trabas a la importación del libro”, dice.

Viernes 20 de noviembre de 2015
Para leer en el 2016

Un panel para conocer a nuevas voces de la literatura argentina.

×
Aceptar
×
Seguir comprando
Finalizar compra
0 item(s) agregado tu carrito
MUTMA
Continuar
CHECKOUT
×
Se va a agregar 1 ítem a tu carrito
¿Es para un colectivo?
No
Aceptar